Mantener cerillas, mecheros y líquidos inflamables lejos del alcance de los pequeños de la casa y evitar que se queden solos en la vivienda.

En el caso de las chimeneas, no utilizar alcohol u otros líquidos inflamables para encenderla. Instalar pantallas de protección. 

Sumo cuidado con la plancha. Mantener la plancha encendida cuando atendemos una visita o cogemos una llamada de teléfono puede resultar peligroso. En todos estos casos se debe desenchufar.

No fumar nunca en la cama y asegurarse de que las colillas estén completamente apagadas antes de tirarlas a la basura.

No utilizar aparatos eléctricos (calefactor, cargadores, lámpara…) en mal estado ni productos sin marcado CE.

Nunca conectar varios aparatos eléctricos en un mismo enchufe múltiple o al menos asegurarse de no sobrepasar nunca la potencia máxima. Las múltiples conexiones en un mismo enchufe pueden  provocar sobrecargas.

No cubrir nunca las fuentes de calor como calefactores, braseros, estufas… con ropa o toallas y mantenerlas a una distancia mínima de un metro de objetos combustibles como sofás o cortinas.

Disponer en casa de herramientas domésticas de extinción de incendios como pequeños extintores o mantas ignífugas. Gracias a estas herramientas se podrá evitar que el fuego se propague en caso de incidente.

A pesar todas estas recomendaciones, es posible que sufras un incendio en tu casa. En estos casos, lo mejor es que sepas qué pasos tienes que seguir para ponerte a salvo, tanto a ti como a tus pertenencias, familiares o mascotas que puedan estar en la vivienda. En la página web de la Asociación de Consorcios y Servicios de Bomberos de España (CONBE) podrás encontrar una sección acerca del plan que debes seguir en caso de que se produzca un incendio en casa.